El pueblo de San Millán de la Cogolla, allí donde se originó el idioma español en sus monasterios, vive una época de esplendor en lo que a infraestructuras se refiere. En los últimos años, su Ayuntamiento ha logrado abastecerse de cuantiosas subvenciones de la Unión Europea -a cargo de los fondos Next Generation-, con las que está creando nuevas instalaciones y encantos turísticos que lucirán a partir de este verano. Si bien no tiene en mente la cifra exacta, el alcalde, Ismael Maestro, estima que la cifra recibida supera los 10 millones de euros. Algo inaudito para un pueblo de 214 vecinos y un presupuesto municipal, en un año normal, de 375.000 euros.
«Me dijeron el otro día en el Gobierno que solo en Cervera han logrado más subvenciones que nosotros», comenta Maestro. Así que, junto a él, salimos de visita para ver cómo está transformándose la villa emilianense. La primera parada es en el albergue, cuya primera piedra se puso el pasado verano. Ahí van unos 1,7 millones de euros y más de diez albañiles están construyéndolo en un antiguo párking de la calle Mayor. «Este es un viejo deseo desde la declaración de patrimonio de la humanidad de Yuso y Suso en el año 1997, porque la gente solo viene a ver ambos monasterios y con el albergue queremos diversificar la oferta, y que así alarguen su estancia», manifiesta el joven alcalde.
Con mil metros cuadrados y tres plantas, el albergue acogerá un bar-restaurante en la baja, con terraza, y habitaciones con zonas comunes para 60 huéspedes en las dos de arriba. Se abastecerá energéticamente con aerotermia y placas solares, y dará trabajo a seis personas. Preferentemente, vecinos del pueblo, a los que se les dará la oportunidad primero. A su lado ha quedado una plaza, y debajo se construirá un parque con asadores. «Esa obra todavía no la hemos empezado, la financia el Gobierno de La Rioja en su mayoría y costará 500.000 euros; será un parque, con asadores y escenario para hacer eventos», detalla Maestro.
El alcalde, Ismael Maestro, muestra la ferrería de Lugar del Río. – Foto: E. G. M.
Para ello han adquirido las fincas, que tienen unas vistas privilegiadas del Monasterio de Yuso. «Cuando vayamos terminando el resto de cosas empezaremos con esto, que si no es mucho al mismo tiempo», dice Maestro. Tras este inciso financiado regionalmente, seguimos con más proyectos europeos. Cogemos el coche y avanzamos varios kilómetros hasta Lugar del Río, una pedanía correspondiente a San Millán. Allí se encuentra una de las pocas ferrerías que quedan en La Rioja en un estado aceptable. Esta instalación se creó a mediados del siglo XIX, en la industrialización, para transformar el mineral en hierro, pero su vigencia fue escasa ya que perdió la competitividad económica ante la pujanza de los altos hornos.
Su restauración costará alrededor de 150.000 euros, y también está previsto que se concluya para el verano. El proyecto contempla convertir la ferrería en un ecomuseo, construido con los mismos materiales originales de piedra y mortero. Así, junto a la fábrica de harinas La Gloria, que es privada y está en el casco urbano, quedará una buena muestra del patrimonio industrial de la comarca. «La ferrería estaba en la lista roja de patrimonio en riesgo, así que era nuestro deseo salvarla, aunque tras más de cien años abandonada tenía una capa de metros de tierra y maleza», indica Maestro. A medio plazo, su idea es habilitar una ruta senderista circular por la zona que incite a visitar la ferrería.
Precisamente hablando de rutas, otro proyecto financiado con fondos europeos es la vía verde de San Millán hasta Azofra. Se trata de un camino por la naturaleza, que entronca con el de los monasterios del valle de la lengua. «A eso van a tener que meterle caña para llegar a tiempo al verano, que es cuando acaba el plazo», apunta el alcalde. Servirá como uno más de la red de caminos peatonales que vertebran la comarca, con el Camino Real desde Nájera como vía principal. Con la movilidad también está vinculado otro de los proyectos, aprobado hace apenas dos meses. Será un centro de bicis de montaña, con taller, lavadero y demás, con el fin de estimular el turismo ciclista en la zona. En este caso, financia La Rioja y no Europa, con unos 62.000 euros. «Habrá que marcar rutas, crear una aplicación con itinerarios, comprar material para recambios… va a encargarse la chica de Demanda Aventura, y queremos que se integre en la zona del albergue», desvela Maestro.
La bodega de Yuso, despejada tras la limpieza, tenía más de un metro de tierra y estaba tapiada. – Foto: E. G. M.
Finalmente, nos acercamos hasta el Monasterio de Yuso, donde se encuentra la joya de la corona de todos los proyectos, que el alcalde cifra en 6-7 millones de euros. No es un tema nuevo, pero ya se encuentra en sus últimos meses de obra. Se trata de la reforma de la torre del campanario, para poder acoger visitas. A eso se suma la habilitación de la antigua y abandonada bodega -que se improvisó al descubrir su potencial-, más la creación de un museo del español en las plantas superiores. «La primera exposición será del 2 de octubre al 12 de enero; van a venir bienes de importantes museos, como el Louvre», señala Maestro. Con esta labor, Yuso tendrá un aspecto remozado y permitirá disponer de más usos turísticos. Desde el Gobierno de La Rioja, que es quien gestiona la obra, informan que «la torre estará lista en breve».
Otros dos temas menos vistosos que San Millán ha podido ejecutar gracias a las subvenciones son el alumbrado nuevo de la zona de Yuso, y la renovación de los depósitos y las redes de saneamiento.
Miedo al presupuesto
Para defender la importancia de todos estos proyectos, el alcalde Ismael Maestro estuvo la semana pasada en Estrasburgo, dando una conferencia ante el pleno del Parlamento Europeo. «El próximo presupuesto de la UE está en elaboración, será para siete años, y hay runrún de que puede que se recorten estos fondos, así que defendí lo importantes que son para nuestros pueblos, esa política de cohesión que garantiza que el medio rural funcione… ya no solo para hacer un albergue, es que también se integra ahí la PAC», declara el joven alcalde emilianense.
A punto de romper el cascarón y ver la nueva infraestructura construida gracias a la comunidad europea, Maestro ya piensa en pedir nuevas subvenciones que sirvan para combatir la despoblación. «Pero vamos poco a poco, que son difíciles de gestionar y tienen mucha carga burocrática… de todos modos, creo que San Millán tiene una singularidad particular por ser el único pueblo riojano con patrimonio de la humanidad, así que merece una consideración especial», sentencia el alcalde. Desde verano se verán los frutos.
