En San Millán de la Cogolla, la magia de la Navidad no solo se vive, se construye juntos.
Este año, el espíritu navideño ha tomado un nuevo significado en el pueblo, donde los propios vecinos han liderado un proyecto comunitario para decorar la plaza Tarsicio Lejárraga.
Las vecinas del pueblo han puesto su creatividad para tejer un árbol de Navidad con una altura de tres metros y compuesto por 255 piezas originales e únicas que luce al lado del Belén de Navidad, realizado íntegramente con materiales reciclados.
En un mundo donde muchas veces las fiestas se ven marcadas por el consumo, el ejemplo de San Millán de la Cogolla recuerda que el verdadero espíritu navideño está en las manos de quienes se unen para construir algo juntos.


